Tras el sentido del conocimiento libre: un acercamiento al saber-hacer de educadores tecnoactivistas del Conocimiento Libre

•26 Septiembre 2009 • Dejar un comentario

Video conferencia dictada en el marco del I Encuentro sobre Conocimiento Libre y Licenciamiento

Les dejo a continuación el audio de la videoconferencia que comparti en el marco del I Encuentro sobre Conocimiento Libre y Licenciamiento, evento organizado por CENDITEL y patrocinado por diferentes instituciones educativas, incluyendo la UNESR.

Dejo el enlace en donde pueden escucharla y la invitación a que intercambien apreciaciones sobre la misma.

http://ia311042.us.archive.org/0/items/WebconferenciaElclicMarianicerFigueroa/MarianicerFigueroa-segment100-00-00-00-39-48.mp3

Definiendo el Conocimiento Libre

•1 Septiembre 2009 • Dejar un comentario

   creativeleft

En el repensar constante característico de la humanidad y en los accionares cíclicos que nos llevan con gran frecuencia de vuelta a los orígenes, el avance de la apropiación social de las tecnologías de información y comunicación , ha puesto sobre el tapete el lugar que en la actualidad tiene la propiedad y el costo del saber en la red, acción que a su vez ha generado una tendencia sustentada en el rescate de la liberalidad del mismo y cuyo propósito final es que la sociedad reconozca al conocimiento como patrimonio de la humanidad y por lo tanto algo a lo que todos los humanos tienen derecho, sin más limitación que su acceso y la capacidad intelectual de quienes interactúen con el mismo.

  La idea del Conocimiento Libre es definido por Pluss, R (2007) como todo aquel conocimiento que se puede adquirir libremente sin ningún permiso explícito del autor, que se puede compartir con los demás sin infringir las leyes que regulan los derechos de autor, que se puede modificar segun las necesidades que se presenten y que permite que esas modificaciones se distribuyan de nuevo para beneficiar a todos, revirtiendo ese conocimiento en la sociedad. Un conocimiento de este tipo representa la aplicación de más grados de libertad para las personas, en tanto constantes portadoras, creadoras y re-creadoras del conocimiento, es considerado como un movimiento que incorpora una visión socio-liberadora de la forma como se concibe las dinámicas de intercambio y construccion del saber, producto de estos tiempos en donde el internet dispone de las vías para que las ideas que se generan de las diferentes ramas de la ciencia sean accesibles a todos y todas.

 Esta concepción de conocimiento libre y abierto se desprende del concepto que para efectos del desarrollo del software libre se ha dado al término de libertad. En el movimiento de software libre (Richard Stallman: 1998) libertad son los derechos y deberes que se tienen para: ejecutar un software en cualquier sitio, con cualquier propósito y para siempre, estudiar y adaptar el software a nuestras necesidades. Situación que obliga a tener acceso al código fuente, redistribuir el software, a fin de permitir la colaboración entre los seres humanos y mejorar el software y publicar sus mejoras.

Si bien estas cuatro libertades se refieren al software, las mismas son aplicadas al conocimiento para que este sea libre y abierto tomando en cuenta que pueda:

  • Desarrollarse en cualquier lugar del mundo, sin limitaciones ni restricciones de tiempo.

  • Poderse estudiar, analizar y adaptar a nuestras necesidades. Situación que obliga a tener acceso sin restricciones al conocimiento.

  • Redistribuirse y compartirse para que pueda desarrollarse mejor y pueda servir a la humanidad.

  • Mejorarse y publicarse sus mejoras.

The Open Knowledge Foundation (2005), por su parte considera que el conocimiento para ser libre y abierto debe satisfacer las siguientes condiciones:


 

Acceso

La obra debe estar disponible integralmente y sólo a un coste de reproducción razonable, preferiblemente descargable de manera gratuita en Internet. La obra también debe estar disponible en una forma conveniente y para ser modificable.

Redistribución

La licencia no debe restringir a nadie la posibilidad de vender o distribuir la obra en sí misma o formando parte de un paquete hecho de obras de fuentes diversas. La licencia no debe exigir un pago o otro tipo de cuota para esta venta o distribución.

Reutilización

La licencia debe permitir hacer modificaciones y obras derivadas y debe permitir que éstas sean distribuidas en las mismas condiciones que la obra original. La licencia puede imponer algún tipo de requerimiento referente al reconocimiento y a la integridad.

Ausencia de restricciones tecnológicas

Se debe proporcionar la obra de manera que no haya ningún obstáculo tecnológico para ejecutar los actos mencionados anteriormente. Esto se puede conseguir ofreciendo la obra en un formato de datos abiertos, un formato cuya especificación esté disponible públicamente y de manera gratuita y que para su uso no se imponga ninguna restricción de tipo monetario u otras.

Reconocimiento

La licencia puede exigir como condición para la redistribución y la reutilización el reconocimiento de los contribuyentes y creadores de la obra. Si se impone esta condición, no debe ser de manera onerosa. Por ejemplo si se exige un reconocimiento, la obra debería ir acompañada de una lista de aquellos que hay reconocer.

Integridad

La licencia puede requerir como condición para que la obra pueda ser distribuida con modificaciones, que la obra resultante tenga un nombre diferente o incluya un número de versión diferente al de la obra original.

Sin discriminación de personas o grupos:

La licencia no debe discriminar a ninguna persona o grupo de personas.

Sin discriminación de ámbitos de trabajo

La licencia no debe restringir a nadie hacer uso de la obra en un ámbito de trabajo específico. Por ejemplo, no puede restringir el uso de la obra en un negocio, o que ésta sea utilizada para investigación militar.

Distribución de la licencia

Los derechos adjuntos a la obra deben aplicarse también a cualquier persona a quien le sea redistribuida sin necesidad de que ésta ejecute una licencia adicional.

La licencia no debe ser específica de un paquete:

Los derechos adjuntos a la obra no deben depender de que la obra forme parte de un paquete particular. Si la obra se extrae de ese paquete y se utiliza o se distribuye en las condiciones de la licencia de la obra, todos aquellos a quien les sea redistribuida deberán tener los mismos derechos que los concedidos conjuntamente con el paquete original.

La licencia no debe restringir la distribución de otras obras:

La licencia no debe imponer restricciones en otras obras distribuidas conjuntamente con la obra objeto de la licencia. Por ejemplo, la licencia no debe imponer que todas las otras obras que se distribuyan por el mismo medio sean abiertas.

 La presencia y el cumplimiento de estas condiciones, que pudiera verse como condicionantes paradójicos de libertades, requiere asumira necesidad de re-crear los modos de producción del conocimiento tomando en cuenta el uso previsto del mismo, lo que lleva a reconocer que las respuestas a “en qué nos fijamos” y “cómo creamos conocimiento” depende de quién va a ser el propietario de ese conocimiento y qué restricciones se le va a imponer.

Asumir crear Conocimiento Libre implica desterrar la lógica de la creación del conocimiento y su valoración única producto de los preceptos modernistas, para pasar a una lógica que va dirigida a la posibilidad de resultar útil a todo el mundo el conocimiento que prodzco, emergiendo así la idea de que el saber cobra vida propia en tantas entidades situadas colectivamente se requieran, para así pasar a ser un actante  del entramado rizomático que ofrece la posibilidad de ser resituado más allá del lugar desde el cual fue producido, tal como se propone en la comunidad del software libre: tomar una herramienta útil y realizar pequeñas modificaciones en ella para poder conseguir la realización de una actividad que no era para la que estaba pensada inicialmente.

Bajo estas premisas, es importante preguntarse: ¿Somos verdaderos creadores de conocimiento libre cumpliendo solo con la condición de Acceso?

¿Lo que publicamos bajo el manto del Conocimiento Libre, permite modificaciones para crear conocimiento nómade?

¿Lo que publicamos reconoce el saber viejo que en ello hay, es decir las fuentes originales que a su vez hemos modificado?

¿Lo que publicamos es accesible a personas con discapacidades, por ejemplo visual?

¿Es libre el conocimiento que aquí publico?

 Responder a esta última pregunta me permite terminar con la siguiente frase conocida por muchos y resituada en este momento.

Quien este libre de pecado producto de años de formación en el modelo de capitalismo cognitivo, que tire la primera piedra.

1 Actante es un término propuesto por la Teoría Actor -Red (Callon, 1999) de que da cuenta de humanos y no humanos modificándose el uno con el otro lo que a su vez indican la presencia de procesos cuyo sustrato ontológico hace referencia a reforma permanente . El término Rizoma (Deleuze, G y Guattari, F, 1998) se erige como una alternativa ante el uso de la metáfora del árbol como idea de jerarquía de raíces, ramas, etc. Un Rizoma, concepto proveniente de la botánica, conecta cualquier punto con otro punto cualquiera, tiene muchas derivaciones, multiplicidad de pequeñas raíces, muchos tallos; hace alusión a multiplicidad

¿Es libre el Conocimiento libre?

•24 Agosto 2009 • Dejar un comentario
¿Es libre el Conocimiento Libre?

¿Es libre el Conocimiento Libre?

En estos días, a raiz de las múltiples lecturas y reflexiones que imponen el hecho de avanzar en una tesis doctoral sobre el tema del conocimiento libre, me he estado preguntando: ¿Es libre el conocimiento libre?

Para compartir la respuesta y las reflexiones realizadas ante la anterior pregunta, empiezo por asumirme como una tecnoactivista del Conocimiento Libre, definido por Pluss, R (2007) como la aplicación de más grados de libertad para las personas, en tanto constantes portadoras, creadoras y re-creadoras del conocimiento, por lo que es considerado como un movimiento que incorpora una visión socio-liberadora de la forma como se concibe las dinámicas de intercambio y construccion del saber, producto de estos tiempos en donde el internet dispone de las vías para que las ideas que se generan de las diferentes ramas de la ciencia sean accesibles a todos y todas. La visión de esta perspectiva asume la necesidad de re-crear los modos de producción del conocimiento tomando en cuenta el uso previsto del mismo, lo que lleva a reconocer que las respuestas a “en qué nos fijamos” y “cómo creamos conocimiento” depende de quién va a ser el propietario de ese conocimiento y qué restricciones se le va a imponer.

Regresando al título de este escrito, producto de mi pregunta inicial, confieso que algunos meses atrás podía responder inmediatamente con un si, por el hecho de mirar ontológicamente a la noción de libertad desde la perspectiva de la no restricción para el acceso al saber y por ende su reconocimiento como bien público. En el trascurrir del tiempo, que no ha sido mucho, y tras el paso de la libertad no solo a lo que se produce, sino a quien la reconstruye como aprendiente, la posición inicial de mi entusiasta respuesta afirmativa, ha pasado por el tamiz de redimensionar la liberalidad del saber en cuanto al reconocimiento deliberado, limpio pero tambien crítico de los entramados sociopolíticos y culturales que implica todo conocimiento elaborado por el ser humano, y que al ser adoptado por otro pues pasa a formar parte de la asunción de conocimientos anclados a una visión de mundo en particular.

En la búsqueda de aquello que afortunadamente emerge con fuerza bajo el movimiento del Conocimiento Libre, es necesario reconocer la abundancia de recursos educativos abiertos y open course existentes en la red, creados desde distintas entidades académicas europeos y/o norteamericanas, en donde sin duda alguna resalta y con méritos por ser pionera en la iniciativa, el Instituto Tecnológico de Masachusset. Desde su campus en línea entramos en contacto, sin ninguna restricción, a la producción del conocimiento creada desde la cosmovisión que le corresponde a un modelo sociopolítico y económico capitalista y liberal, cuya presencia, en ausencia de la producción endogena de conocimientos latinoamericanos, corre el riesgo de preservar un etnocentrismo entendido como la pretensión de elevar, indebidamente, a la categoría de universales los valores de la sociedad desde la que se produce conocimiento.

Al respecto, Fals Borda y Mora-Osejo (2004) alerta que no hace mucha falta comprender y aceptar que la sola transferencia de conocimientos básicos o aplicados, válidos para explicar fenómenos o sucesos característicos de otras latitudes o la introducción a nuestro medio de innovaciones o productos –así sean sorprendentemente sofisticados, novedosos y de comprobada utilidad para otros medios–, no siempre resultan apropiados para concebir soluciones surgidas en nuestro medio; por el contrario, suelen generar situaciones caóticas y oscurecen la urgencia de promover el conocimiento científico básico, o aplicado y tecnológico, pero endógeno, para captar nuestras realidades y enriquecer nuestros recursos naturales con el valor agregado del conocimiento científico o tecnológico.

Sobre esto, que no es agua nueva que aquí dejo correr, ya la perspectiva sociocritica del conocimiento ha cortado muchísima tela… y los escritos no solo de latinoamericanos, sino de los propios europeos como Foucalt, Habermas, Apel son muestra de ello al trascender el tratamiento descriptivo-explicativo neutral y comprensivo del conocimiento, para asumir una postura crítica de las ideologías que subyacen en la producción del saber y la importancia de proceder a concientizar sobre la presencia de patrones de dominación y exclusión que pudieran estar presentes en el mismo.

Esto que para muchos se trata de teoría, se cristaliza en múltiples escenarios en donde es evidente cómo ciertas vertientes de pensamiento, reconocidas y valoradas en los procesos de producción del conocimiento, no solo condicionan la visión de mundo, sino que hoy en día permanecen como visiones totalizantes y hegemónicas, inclusive en lo que se publica sin restricciones en la red, bajo el manto del Conocimiento Libre. Comparto aqui tres ejemplos de ello

Empiezo por comentar el movimiento de autores e investigadores, que han escrito sobre la gran influencia del pensamiento colonial/eurocentrista que por siglos ha caracterizado la historiografia de los paises de América Latina, y que ciertamente imponen una cosmovisión dominante de un pensamiento producto de un imaginario cuyo origen no es ni americano ni latino. La lectura de los mismos, pues deja ver lo que siempre le escuche a mi profesor de historia de bachillerato cuando mencionaba que la historia que se conoce y divulga la escriben los vencedores, mientras que la historia de los supuestos vencidos u oprimidos solo quedan para las narraciones orales, si se tiene suerte. Al respecto, Enrique Dussel (1995) , magnifica el impacto de esta visión de mundo totalizante al señalar que la pretensión expansionista de este tipo particular de etnocentrismo coincide con los límites del mundo: los valores de la civilización cristiano-occidental habrían de ser los de toda la humanidad y su cosmovisión debería imponerse sobre todo el orbe. Por ello ironiza al escribir que el eurocentrismo es el primer y único etnocentrismo de carácter mundial, a tal punto que “universalidad y europeísmo se tornan idénticos (…)”. Develar el lugar del eurocentrismo en el desarrollo del conocimiento en América Latina, ha sido abordado por muchos autores, sin embargo me atrevo a recomendar el articulo “La impugnación del eurocentrismo”, escrito por el Prof venezolano Edgardo Lander (2001) y que está publicado en http://www.tni.org/archives/lander/pensamientocritico.pdf

Otro interesante ámbito en donde se evidencia la presencia de discursos hegemónicos y totalizantes lo han puesto en la palestra los movimientos por la equidad de género al desmantelar la dominación silenciosa que hasta hoy en dia mantiene la concepción androcéntrica del mundo occidental. El androcentrismo generaliza el punto de vista masculino como parámetro de estudio y análisis de la realidad, válido para el conjunto de la humanidad en donde el 50% son mujeres. El androcentrismo ha impregnado profundamente las relaciones de poder, la producción cultural y el pensamiento científico, porque es el pensamiento de hombres, y en su gran mayoría hombres blancos, el que por años ha impuesto su cosmovisión en ámbitos tan importantes como la ciencia . Las reflexiones sobre el tema que comparten Morales, O y Gonzalez, C (2007) en su articulo “Consideraciones discursivas sobre el género en el discurso académico e institucional: ¿dónde está ella?” es una oportunidad interesante de ampliar el tema.

Un último ejemplo, del cual confieso no ha terminado aún de asentarse en mi, lo conocí al abordar tematicas relacionadas al ambito de los derechos de niños niñas y adolescentes, y al entrar en contacto con autores que discuten sobre el lugar que la visión adultocéntrica tiene en los estudios de la infancia y el desarrollo del entramado legar que le resguarda internacionalmente. El adultocentrismo pone en evidencia una posición de poder desde la cual los adultos actúan creyendo que pueden implementar el futuro de los jóvenes, su preparación, su desarrollo y su protección. Esta cosmovisión del adulto que ademas es eurocéntrica y que delata la idea de una etapa de la vida concebida como moratoria social, está presente tanto en leyes de protección como en programas diversos de atención a la infancia. En ellos siguen siendo las niñas, niños y adolescentes, una población excluida de la posibilidad de participar y tener voz en la definición de las políticas que les incumbe y les afecta.

Estos ejemplos que aqui comparto me han hecho de nuevo preguntar ¿Es libre el Conocimiento libre?

¿Es libre cuando las posibilidad de acceso a cursos abiertos (opencourse) lo tenemos de universidades extranjeras, en su mayoria europeas y/o de norteamerica?

¿Es libre el Conocimiento libre cuando un curso libre por ejemplo de historia de América, solo presenta una visión de cómo mirar ese acontecimiento porque solo aborda un punto histórico desde el descubrimiento de America, o desde el encuentro de dos mundos o desde la perspectiva de la resistencia indigena, pero no desde las tres visiones?

¿Es libre el conocimiento libre cuando los grandes repositorios que consultamos y en donde nos descargamos recursos siguen siendo hechos, en su gran mayoria por hombres, blancos, habitantes de urbes, adultos y sin discapacidad?

Pues con todas estas preguntas revoloteándome… pues ese “si” inicial que saltaba de mi boca como respuesta automática, se encuentra hoy en el congelador…

Afortunadamente, en la viña del señor, y sobre todo en la red, son tantas e infinitas las posibilidades, que tambien he “descubierto = quitar el velo” que el conocimiento libre puede ser libre, desde la visión que aqui les comparto, si no solo publicamos el saber bajo licencias de copyleft, sino cuando el hecho de dar al otro las fuentes de un recurso , permite que este conocimiento se haga nomade, porque el mismo puede cobrar vida propia en tantas entidades situadas colectivamente se requieran, para así ser resituado más allá del lugar y la visión desde el cual fue producido, tal como se propone en la comunidad del software libre: tomar una herramienta útil y realizar pequeñas modificaciones en ella para poder conseguir la realización de una actividad que no era para la que estaba pensada inicialmente. Esto me compromete a resaltar que la concepcion de libertad en el conocimiento, sino genera conocimiento peremnemente nómade, endógeno, situado y desde una perspectiva crítica que muestre los diversos ángulos desde donde se puede mirar un hecho o fenómeno, pues no es muy libre que digamos.

Desde luego que con el hecho de modificar y contextualizar lo que producen desde alguno de los patrones etnocentristas que aqui se señalan no es suficiente, se requiere también que nuestros ciudadanos, maestros, universidades y científicos se conviertan en productores de conocimiento endógeno visible y con ello extiendan su acción, en el sentido de contribuir a presentar el conocimiento extranjero con el endógeno y con ello no solo llenar los vacíos de saberes críticos presentes en nuestras comunidades sino aprovechar de forma sustentable esos recursos, convirtirlos en participantes activos en la generación, divulgación y control de la ciencia y tecnología. Estamos hablando de que lo que se produzca bajo el manto del conocimiento libre, sea a su vez creado desde lo que el brasileño Boaventura Dos Santos (2009) describe como la Epistemología del Sur, entendida esta como la búsqueda de conocimiento y de criterios de validez del conocimiento que otorguen visibilidad y credibilicen las prácticas cognitivas de las clases, de los pueblos y de los grupos sociales que han sido históricamente victimizados, explotados y oprimidos por el colonialismo y el capitalismo globales, pero sin obviar la epistemología del Norte.

Ya sabiamente nuestro maestro de siempre, Simón Rodríguez, nos alertaba:

La América no debe imitar servilmente, sino ser original… ¿Dónde iremos a buscar modelos? La América española es original; originales han de ser sus instituciones y su gobierno, y originales los medios de fundar uno y otro. O inventamos, o erramos.” (Sociedades Americanas de 1828, p. 343, Tomado de Alfonso Rumazo González (1980). Ideario de Simón Rodríguez. Caracas: Centauro.)